lunes, 13 de junio de 2011

Passing time;

Y cuando te das cuenta, lo que creías tener en tu mano ya no esta, se largó sin previo aviso. Y te hundes poco a poco, sufriendo la soledad que te invade y te arrasa por dentro hasta convertirte en una persona fría y antipática. Verlo todo borroso, sin saber hacia donde ir o donde apoyarte porque las piernas te pesan y sientes como tu cuerpo se derrumba, dolor y más dolor. Lo único que quieres es vendarte los ojos para no ver mas verdades, lo único que quieres es una mentira chiquitita que te puede hacer feliz el resto de tu vida. Pero el tiempo pasa, y nada cambia, nada vuelve a su normalidad, a su origen de siempre, y sabes que nada cambiará, sabes que lo único que se puede hacer es seguir hacia delante con o sin él, porque un segundo es un segundo. En un segundo podrías haber vivido el mejor momento de tu vida y no es tiempo para desperdiciarlo así. Lo piensas bien, lo piensas y es inevitable, ya no quieres más voces, ya no quieres más llamadas, ya no quieres más besos, sino los de él. Solamente y exclusivamente su olor a acabado de levantarse, su barba de 2 días, su pelo despeinado y sin lavar. Sus besos. Sus labios. Su todo. Y hacer volver atrás en el tiempo no está en tu mano. Porque las cosas solo se viven una vez y quieras o no nunca volverás a sentir lo que sentiste, nunca.
Y el tiempo pasa, la luz del sol ya no es lo tuyo, te acostumbras a las sombras de tu habitación, a las sábanas mojadas o a los ojos rojos e irritados. Pues ese siempre ya no esta presente.





Ese siempre acabó por convertirse en un adiós, dulce y horroroso. Y ver que con un leve movimiento de cabeza tu vida puede cambiar en menos de un segundo, pero el resto del mundo sigue igual.

-Y el tiempo pasa.

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